Dokken

Un disco, Tooth and Nail, que me recuerda a dos personas. Alfredo, al que todos llamábamos Howe, por Steve Howe guitarrista de Yes y que fue profesor de guitarra de toda una generación de músicos logroñeses. Las circunstancias hicieron que durante unos años mantuviéramos una estrecha relación a pesar de que dos de mis novias terminaran con él, pero la amistad es la amistad y lo que el rock a unido no lo separa una mujer.

Él fue quién me presento este disco y con él a la que se convirtió en una de mis bandas favoritas y más injustamente infravaloradas. Dokken. Alfredo se emocionaba mucho hablando de música(más si cabe que el resto de nosotros) además al ser mayor y ser un crack con la guitarra, escucharle era como escuchar la palabra de Dios. Cuando me prestó este Tooth and Nail me hablaba maravillas mientras pinchaba la intro, Without Warning donde George Lynch demuestra por qué es uno de los guitarristas más respetados pero injustamente olvidados del género. “Joder Salva, escucha tío. Esto es como el Schenker pero mejor” mientras con su kramer negra conectada a un amplificador Marshall de cien vatios atronando en su cuarto, calcaba el punteo.

A continuación un puñetazo en toda la cara. Tooth and Nail, un tema rápido, potente, 100% heavy metal. Un disco lleno de himnos, para mi en concreto dos. Y aquí es donde entra en juego esa segunda persona que siempre ira de la mano de este disco. No lo nombro porque nuestra relación acabó de forma poco amistosa (en esta ocasión si que una mujer rompió los lazos que nos unieron) pero fue uno de los mejores guitarristas con los que he tocado. En nuestro repertorio, todo versiones, destacaban dos temas de este álbum, When Heaven Comes Down e Into the Fire. No es por nada pero las bordábamos

 

Metalwings

0008063239_10

Pocas, muy pocas cosas nuevas me echo a los oídos. Una de esas pocas es este tema que descubrí  en youtube de casualidad. No se por qué, cuando vi la miniatura hice click y comenzaron a sonar las primeras notas de Crying of the Sun. Me pareció un temazo y lo siguiente fue investigar sobre la banda.

Poco hay sobre ellos. Procedentes de Bulgaria su único trabajo discográfico es un EP autoproducido titulado Fallen Angel in the Hell.

Son cinco canciones de una banda que no ofrece una formula original. Grupos de metal gótico con chica al frente las hay a montones siendo mis preferidas Nightwish, Epica, Xandria y Within Temptation.
Al poco de comenzar a escuchar el debut de los búlgaros se aprecia una producción normalita, carente de la gradilocuencia épica de bandas consolidadas, pero en la que apreciamos autenticidad y ganas. Algo que con el paso del tiempo van perdiendo muchas formaciones en busca de esa perfección que les hace perder encanto.

El vídeo tampoco es gran cosa (de hecho es cutre de cojones, el teclista con la túnica es para mearse) más allá de lo espectacular del entorno que me recuerda a ese sitio que os mostré hace tiempo, el barranco del infierno, mostrandonos a cinco músicos que perfectamente podrían estar trabajando en la fábrica de al lado. Por eso les he cogido cariño a estos búlgaros. Los imagino currando de lunes a viernes en un almacén, o tras una máquina o en una cadena de montaje y los fines de semana echándole horas y ganas disfrutando de lo que más les gusta. Me suena. Si es difícil hacer metal en España, en Bulgaria ya ni te cuento.

No se que les deparará el futuro a Metal Wings, de momento disfrutar de su debut.

Lazy – Deep Purple

Este es un blog de música y recuerdos. Hoy hace dos años que murió mi padre y me apetece recordarle aquí (otra vez). Parte de esta entrada nació a raíz de un comentario en el blog de mi buen amigo Alex de Rocktelegram.

Mi padre era un manitas, habilidad que yo he heredado, creo que ya lo he comentado en alguna ocasión. Tuve varios equipos de música que me los hizo él ya que era un crack para la electrónica. El plato era de la marca Dual, y el ampli lo montaba meticulosamente uniendo resistencias, electrodos, diodos y soldando potenciómetros de volumen, agudos y graves, Uno de esos amplis cuando dejé de usarlo lo utilizamos como amplificador de guitarra un día que se estropeó uno del grupo.

Eso si, su equipo de música era comprado. No era tonto ni na el tío. A mi padre no le gustaban los equipos compactos, “eso no vale para nada” decía y siempre tuvo equipos de música con elementos separados, pero como era muy raro escogía según él, lo mejor de cada casa. El ampli, un Bettor, la pletina una Sony, también tuvo una Pionner, el sintonizador, Pionner también después de probar varios más, y el plato un Sanyo. ¡ojo! con aguja de diamante. Esto a mi personalmente me impresionaba y me preguntaba cuanto había podido costar esa maravilla con un diamante incrustado en la capsula electromagnética y con unas curiosas luces anaranjadas, estroboscópicas me dijo mi padre que se llamaban y que tenían el efecto de girar unas en la dirección de las agujas del reloj y otras en dirección inversa, quedando unas fijas dentro de un pequeño cuadrado. La que se quedaban fijas marcaban la velocidad exacta a la que debía girar el plato, y que yo miraba embelesado por si se movían para corregirlas con una pequeña rueda. Lo que no se compró jamás fueron unos bafles. Siempre se los hizo él al igual que los míos. De madera de pino o arce, cuanto más rígida la madera mejor,  hasta que un día, “mira Salva”, me dijo orgulloso sosteniendo una tabla de madera oscura mientras con los nudillos de la otra mano golpeaba, cloc, cloc, cloc, “auténtica madera de la Guinea. La mejor para hacer bafles”. En su pequeño taller casero se apilaban un montón de tablas que una vez construidas forraba de fibra de vidrio para darle mejor sonoridad. Y los altavoces, Roselson por supuesto, lo mejor. De pistón libre, válgame Dios. Y los de agudos de doble bobina porque sino suenan menos que un pedo. Es que mi padre se flipaba mucho. No se de donde coño sacaba esa información. Un día llegó a casa, desmontó todo los bafles y los altavoces de medios, los introdujo en cazuelas de las de hacer la comida, unas pequeñas que se adaptaban al tamaño exacto de los altavoces y luego las atornilló a la madera. “Como suena ahora eh Salva” mientras Glenn Miller atronaba en el salón de casa. Yo asentía sin notar la diferencia. Luego se construyó un juego de luces como los de las discotecas. Luces psicodelicas las llamaba y aquello ya era el acabose.

Recuerdo que cuando íbamos a probar los últimos altavoces que me construyó, me decidí por el Lazy de Deep Purple en la versión de Machine Head, Aunque me flipaba la versión en directo de Made in Japan, esta de estudio tenía un sonido limpísimo y se podían apreciar todos los matices. El bajo de Glover, la batería de Paice, la guitarra de Blackmore y el Hammond de Lord verdadero protagonista de esta canción. Lo puse en el plato, nos sentamos en el sofá de mi cuarto y disfrutamos de esa mezcla de jazz rock que nos hizo cómplices a lo largo de los más de siete minutos de duración, mientras mi padre decía, “como suena esa guitarra. Dale caña Salva, que no se van a romper (los altavoces).

De mis equipos caseros, que eso si, sonaban de miedo, la verdad es que mi padre tenía mucha mano y bastante idea para estas cosas, pasé a comprar mi propio equipo que jubilé con los años. Ahora tengo un Sony, por módulos, heredé de mi padre manía a los equipos compactos, que suena de cojones a pesar de que los bafles no son ni de madera de la Guinea ni los altavoces de medios están metidos en una cazuela.

Frases de…….

Pues esta no es una de esas frases que ensalzan romanticamente la grandeza del vinilo que suelo compartir los viernes (algunos) pero bien podía serlo. Es una frase, o más bien una reflexión sobre la música, muy acertada, a cargo de Sergi Ramos director y cordinador de la web The Metal Circus.

“Los estímulos de aquella época (los 80) no eran tanto como son ahora. La música era muy importante en los años 80, de la misma manera que lo era leer libros, cosa que ahora no lo es tanto o ver la tv. Ahora tenemos tantísimos estímulos que vamos camino de la apatía.

La música, gran parte de su declive, viene dado porque han aparecido muchos sustitutos culturales y sociales de lo que era antes la música.”

En este interesante documental podéis escuchar a Sergi Ramos en unas acertadísimas declaraciones sobre el panorama actual de la música metal en nuestro país aunque son extrapolables a cualquier género poco proclive a ser programado en los canales de distribución masiva.

Def Leppard – Bringin´ On the Heartbreak

Hace unas  semanas os hable aquí de nuestras tardes de verano, esas en las que teníamos tanto tiempo que parecían eternas. Del parque que nos acogía amablemente y de las escaleras en la que nos apoltronábamos horas y horas escuchando buena música y disfrutando de ese lujo que se cultiva en la adolescencia. La amistad.

Pues bien. Ese mítico lugar que no solo alberga recuerdos de hormonas alteradas sino también de los juegos de mi infancia ha pasado en un suspiro a mejor vida.

cuento-kk0e-u201679927916bgf-490x578la-rioja

Así lucía hasta hace pocos días. En esas escalerillas de la derecha pasábamos nuestros ratos. Unas recientes obras de rehabilatación no han logrado el objetivo deseado y la cosa ha acabado así.

derrumbe-casa-cuento-03

Aquí como en todas partes hay opiniones para todo y cada uno culpa a quién mejor le place. Yo lo único que siento es que mis recuerdos han quedado huerfanos de uno de los lugares que con más cariño guardaba en la memoria.

Pongámonos en situación. Una tarde de verano de 1984 un grupo de adolescentes sentados en un parque (ese parque) con el típico loro ochentero, aquel que necesitaba diez pilas de las grandes y “suena que atruena” como decía El Pirata en su mítica emisión. Alguien trajo una cinta con los Judas por un lado y el “High ´n´ Dry” de los Leppard en la otra. “Pyromania” ya formaba parte de mi colección pero no me había preocupado en indagar sobre el pasado de la banda. A medida que la cinta se iba desplazando de un carrete a otro, las notas de “Let It go”,”Another Hit and Run”, o “High ‘n’ Dry (Saturday Night)” hicieron que me despreocupase de la conversación y la litrona y pensase para mis adentros que menudo idiota había sido por no preocuparme en descubrir semejante disco. Y ya cuando llegó “Bringin’ On the Heartbreak” me rendí a la evidencia. “High ´n´ Dry” es un disco enorme. Redondo y “Bringin’ On the Heartbreak” es mi tema preferido.

Asia – Summer

Foto-0099

Tenía esta entrada preparada desde el año pasado, pero entre una cosa y otra la he ido dejando aparcada. La reciente muerte de John Wetton que formó parte de  grupos míticos como King Crimson, Uriah Heep o Asia entre otros, me sirve de excusa para homenajearlo, aunque el fallecido músico no participa en la canción que hoy nos ocupa. John Wetton es el primero de seguro una larga lista (Geoff Nichols de Black Sabbath ha sido el segundo) que a lo largo de 2017 nos dirá adios dejandonos un poco más huerfanos musicalmente.

Con un poco de frustración os dejo esta pequeña excursión. Frustración digo porque no pude acceder al interior de las ruinas del Castillo de Jubera. Una vez en la cumbre me interné en el sendero que lleva a la entrada de esta antigua fortaleza pero la maleza era muy espesa y llegó un momento en que el paso me resultó imposible. Con unos cuantos arañazos en las piernas me doy la vuelta cagandome en to. Un amigo me  advirtió que unas semanas antes le resulto muy difícil acceder. Ya había estado hace años pero me apetecía hacer una fotos desde arriba. 

Así que un poco cabreado comienzo el descenso y me dirijo al segundo punto de mi excursión. Las antiguas minas de plomo. Distan unos cuatro kilómetros del pueblo asi que dejo el coche en el plaza y allí me dirijo.

No se porque pero durante la ruta no puedo sacarme de la cabeza esta canción. No voy escuchando nada, el paisaje es espectacular y sobra cualquier sonido.

Vistas las minas y con unos cuantos arañazos más, me dirijo a las pozas y aunque el río Jubera, que da nombre al pueblo, no lleva mucha agua me permite ir saltando por las rocas y deleitarme con el paisaje.

Me siento en una roca imaginando que estoy en un mundo perdido mientras en mi cabeza sigue sonando Summer de Asia.

Summer pertenece al álbum Aria de Asia – 1994

Whitesnake – Fool For Your Loving

En la primera parte de mi anecdotario os dije que iba a contar situaciones comprometidas en algunos casos, hilarantes en la mayoría y bochornosas en más ocasiones de las que hubiéramos querido.
La que os voy a contar a continuación pertenece a esta última categoría para el que suscribe y supongo que para mis queridos lectores entrará en la categoría de hilarante. Que le vamos a hacer. Que conste que esto que vais a leer no lo sabe nadie a excepción de mi mujer a la que le conté el episodio cuando éramos novios y eso fue años después. Ni siquiera mis amigos se enteraron.
Tenemos que trasladarnos a la Barcelona del año de gracia de 1990.
Whitesnake presentaban su último disco, Slip of the Tongue, con una formación de lujo, Steve Vai, Adrian Vanderbeg, Rudy Sarzo y Tommy Aldridge y por supuesto Mr Coverdale. Así que la ocasión la pintaban calva para pasar unos días de vacaciones y de paso visitar a los colegas que teníamos allí.
Para tan magna ocasión nos trasladamos a la ciudad Condal, como no, El Pelos, que allí donde haya jaleo tiene que hacer acto de presencia, algo que contrasta con su carácter bonachón y tranquilote, cosa que lo convierte en una de las personas más queridas por todos los que le rodean. Es como nuestro osito de peluche particular con un hombro dispuesto a escuchar las cuitas de cualquiera de sus amigos. Aparte de El Pelos y un servidor, nos acompañaron Alberto y Pispas, cantante y guitarrista de Raid Siren respectivamente y la novia de este último, Mari.
Christian que había tocado conmigo durante la etapa de ¡¡Sniff!!, se había trasladado a estudiar a Barcelona, formaba parte por entonces de los míticos Doomsday y vivía con su novia en un pequeño apartamento. Como no cabíamos todos, dieron cobijo a la parejita y a nosotros tres nos buscó una pensión en una calle paralela a Las Ramblas. La habitación disponía de una cama de matrimonio que compartíamos por días y de la que no hicimos uso en el estricto significado de la palabra (faltaría más) y una pequeña cama plegable. El cuarto de baño era común para todas las habitaciones de la pensión y a partir de cierta hora, no se podía utilizar y si queríamos usarlo teníamos que pedir la llave al dueño. No preguntéis porqué. Nos miramos, nos encogimos de hombros y dijimos que vale.
Fueron buenos días. Conocimos a un montón de gente que nos presentó Christian y personajes muy peculiares. Recuerdo a un chaval que nos preguntó si habíamos visto a una cuadrilla de skin heads. Ni les hemos visto ni queremos le dijimos. Los skin heads y los heavys no éramos almas gemelas y por pacíficos que fuéramos nosotros no se podía decir los mismo de ellos. El tío estaba muy alterado y nos enseño un enorme cuchillo, el típico que aparece en las películas de terror. Estaba dispuesto para usarlo contra aquellos hijos de puta que según él, unos días antes habían violado a su hermana. Joder que historia. Al final nos lo llevamos de copas y en cierto momento de la noche desapareció.

Asistimos a varios conciertos que nos sirvieron de aperitivo al plato fuerte que representaban Whitesnake e hicimos un poco de turismo. Los días pasaban y yo no cagaba. Ahora no tengo ese problema, pero antes me costaba muchísimo ir al baño cuando me encontraba fuera. La cosa no fue preocupante hasta que una noche, las rayadas se hicieron insoportables mientras estóicamente, birra en mano, decibelios en mis orejas y una chavala en las rodillas, aguantaba los retorcijones. Llegó un momento en que me encontraba fatal y dije a estos que me daba el piro. Pero claro, no iba a decirles que no podía cagar y tenía un dolor terrible de tripa y menos con el pivón que tenía sentado encima. Así que me excusé diciendo me había dado mucho el sol, ese día habíamos estado en la playa y me dolía la cabeza.
Como estábamos cerca de la pensión me fui andando. El dolor era cada vez más fuerte. Mientras iba a nuestra habitación, intente abrir el cuarto de baño pero mi intento fue en balde. Serían las dos de la madrugada y no era cuestión de despertar al dueño. Cerré la puerta pero la idea de acostarme con semejante dolor ni se me pasó por la cabeza. Además, por el camino había notado que todo aquello que guardaba en mi interior había comenzado a cobrar vida. ¿y ahora que coño hago? pensé. Eche un rápido vistazo a la habitación y debajo de la lavabo, que eso si que teníamos, vi una papelera y se me abrió el mundo. Rebusqué en mi maleta y vacié una bolsa de plástico donde guardaba la ropa sucia y la ajusté a la papelera. Ya estaba allí, lo notaba, por fin. Me senté y entre, ventosidades, mmmmmhhhhh, aaaggghhhh, pfffffff!!! y algún me cagüen la puta, rogaba porque mis colegas no aparecieran en ese momento y ¡¡ploff!! sentí una felicidad plena ¡¡Uff!!. Después de suspirar profundamente, me lavé en el lavabo me subí los pantalones y podíamos pensar que lo peor ya había pasado. Pues no ¡que hacía yo con aquella cagada! que además olía a demonios. Claro, estaba toa concentrada. No era cuestión de dejar aquello hasta el día siguiente con el consiguiente choteo de mis amigos. Además, aquello correría como la pólvora y aquella situación pasaría a convertirse en leyenda, contada una y otra vez cuando estuviéramos pedo y cargaría con ella el resto de mi vida. No, no. Había que pensar algo y rápido. Salí al balcón y miré a derecha e izquierda. Ni un alma. Entré de nuevo en la habitación, cogí la bolsa y salí de nuevo al balcón. Tras cerciorarme una vez más de que no había moros en la costa, comencé a voltear la bolsa para lanzarla lo más lejos posible. La solté y vi como esta se alejaba describiendo una parábola perfecta mientras la mierda se iba esparciendo por los aires, ¡se me había olvidado hacer un nudo a la bolsa! Algo debió de quedar dentro por que aterrizó en el suelo con un ruido sordo como único testigo de tan humillante episodio.
Al día siguiente nos esperaba David Coverdale en el Velódromo de Horta y yo me había quitado un enorme peso de encima esperando escuchar una de mis canciones favoritas en el que fue uno de los conciertos de mi vida.

Obús – Estúpido acusador

Creo que lo he dicho en más de una ocasión. No soy de escuchar rock patrio. Nunca lo he sido, pero resulta curioso que muchos de mis recuerdos estén ligados a bandas españolas. Por aquí he dejado una pequeña muestra. Los Suaves y esas tardes de verano en los parques de Logroño o Ángeles de Infierno como martirizadores de corazones “partios” por culpa de esas mozas que no nos hacían ni caso.

El otro día, camino de casa, un cartel de Obús (me estoy pensando en llamar a El Pelos y dejarnos caer por allí para recordar viejos tiempos) me hizo recordar una de esas canciones que si, esta la habían escrito para mi. Estúpido acusador.

La canción es el típico canto anti todo lo establecido que a los 18 años adoptas como himno personal y que con la rebeldía como bandera, esgrimes sin pudor esas estrofas haciendolas tuyas.

EN CUALQUIER PARTE PODRÁS ENCONTRARTE
UN ESTÚPIDO ACUSADOR
QUE TE EXAMINA, TE JUZGA Y CONDENA
PARA DEMOSTRAR SU HONOR

DEBERÁ VOLVER LA CARA
Y SENTIRÁS SU ODIO JUNTO A TÍ
PENSARÁ DE MÍ COSAS MUY RARAS
PORQUE ES LO MÁS
LO MÁS DISTINTO A TÍ

SÉ QUE TE ASUSTA QUE LLEVE CADENAS
TODO CUERO, TODO METAL
EL PELO LARGO TAMBIÉN TE MOLESTA
Y MI MODO DE CAMINAR

Y NO SABES BIEN CUÁNTO ME ALEGRA
QUE NO TE GUSTE MI FORMA DE VIVIR
ME HACE FELIZ SABER QUE ME CONDENAS
QUE SOY LO MÁS
LO MÁS DISTINTO A TI

Aún había una estrofa más. Y una situación que me vino que ni pintada para tocarle los huevos, no a la clase bien pensante pero si a una parte de mi cuadrilla que estaba un tanto soliviantada.

Aquella peculiar reunión de personalidades tan dispares la formábamos, El Pelos, Paco, Fochan, Óscar y yo como embrión primigeneo.

scan0002

Los capos. Pelos, Salva, Fochan, Oscar y Paco

A través de colegas, novias, compis de clase y acoplados varios, terminamos juntandonos una cuadrilla de…..vamos a ver: El loco, César, Goito, Julito, Filippo, Toño, el Ozzy, y las novias de alguno de ellos, y ahí se jodió todo. Suele pasar. Cuando hay mucha gente junta es imposible ponerse de acuerdo, surgen problemas, malos royos y desabeniencias por chorradas.

Una de esas chorradas, no recuerdo cual (supongo que sería una chorrada muy grande para no acordarme) hizo que los ánimos se calentaran bastante (eso si lo recuerdo). Cuchicheos, corrillos, secretos en un aparte (menos mal que no había Whats Up). La cosa amenazaba con estallar. Pero hipócrita que es el ser humano lo que se hablaba por detrás, por detrás se quedaba.

Era verano, eso si lo recuerdo. Y también recuerdo una más de las comidas de fraternidad que fin de semana si, fin de semana también hacíamos en las bodegas o a orillas del río en el actual parque del Iregua (hoy da la casualidad de que trabajo justo enfrente de donde ocurrió lo que voy a contar).

Habíamos quedado para pasar el día en la Fuente de los Zapateros, un rincón ya desaparecido como tal, con mesas y asadores perfecto para pasar una sofocante jornada estival. Como yo ya estaba más que harto de la situación, decidí dejarlo claro y me rotulé en una camiseta con mucha maña y mejores resultados la última estrofa de la canción de Obús.

ERES CADUCO, ES TODA TU FUERZA
NADA PUEDES CONTRA MÍ
NO TE DAS CUENTA QUE NO ME MOLESTAS
SIMPLEMENTE PASO DE TÍ

Y con ella me presenté, no sin antes escuchar los consejos de El Pelos, siempre tan prudente: “la vas a líar pimpollo”

—¿Y eso?—me dijo Ana, la disidente del grupo y alma mater del emponzoñamiento, señalando con la cabeza mi camiseta.

—Una canción de Obús—dije yo—¿Qué te parece?

—¿Solo eso?—contestó.

—Tú sabrás porque lo dices—dije mientras me alejaba, seguro de que me lanzaba puñales imaginarios.

Sentados a la mesa la diferencias se hicieron evidentes, pero mientras iban cayendo “litros de alcohol” “calimotxo, whisky, birra” nada de pipermint, ¡¡qué asco!! la cosa se fue relajando y tras dar rienda suelta a nuestra lengua, pusimos en practica los tres puntos básicos de toda borrachera. A saber.

1 – Negación de la evidencia: —¿Borracho yo? Tururú

2 – Canticos en camaraderia (el Vamos muy bien de Obús nos venía que ni pintado)

3 – Exaltación de la amistad (quién no ha dicho eso de “cagüen la puta, eres un tío de puta madre”) presa de los efluvios etílicos.

Concluimos en que pelillos a la mar, aquí no ha pasado nada y borrón y cuenta nueva, aunque por lo bajinis dijéramos que la tal Ana era una hija de puta.

Al final la cosa no terminó mal. Yo me fuí a la orilla del río con la novia de un amigo que tenía ganas de potar y no podía. Su novio en esos momentos no era persona. Le metí los dedos en la boca mientras con la lengua hecha un lío (cuando bebo no se me entiende nada) le decía “Venga tía que te vas a quedar de puta madre”. ¡Y vaya si potó, ay que joderse! ¡Y vaya si se quedó de puta madre! Cuando terminó me pegó un morreo en toda regla, con sabor a vómito eso si, pero no era cuestión de ponerse tikismikis, al fin y al cabo, en peores garitas hemos hecho guardia

Long Cold Winter – Cinderella

Tener una farmacia debajo de casa viene muy bien. Yo tengo una. De esas hipermodernas que de tan asepticas más parece un laboratorio de ingeniería molecular. Viene muy bien digo, porque todas las mañanas levanto la persiana y miro la temperatura. -4º marcaba esta mañana a la 7´30h. Ni un alma. Claro, es sábado. Y aquí estoy yo, como un gilipollas, perdiendo sueño para darme mi paseo findesemanero. Así que me pertrecho bien, polar, plumas, gorro, guantes, botas y ale, a la puta calle. Mientras bajo las escaleras busco en el móvil una canción que viene muy bien para iniciar esta heladora mañana. Long Cold Winter de Cinderella.

Nacidos bajo la etiqueta del hair metal (peinados como rascacielos, cardados imposibles y kilos de laca) su primer éxito fue el adictivo Shake Me, de su debut Night Songs. 

Su siguiente disco Long Cold Winter fue una evolución en su sonido donde se atrevían con pequeños toques de country y blues lo suficientemente electrificado para no hacer correr a las hordas metaleras. El cambio resultó más evidente en su siguiente y excepcional tercer disco, Heartbreak Station repleto de ritmos folk rock, country y blues quitandose de una vez la etiqueta de grupo hortera con pintas de putas baratas, pero el disco no fue bien acogido (el eterno cuadricualamiento metalero de época) y Cinderella pasaron a mejor vida.

Bueno chic@s, que sigo mi paseo disfrutando de esta helada blanca y hago unas fotillos para que veáis lo que os perdéis por quedaros calentitos en la cama buscando el calor del amanecer en los cuerpos de vuestras parejas. Menuda perdida de tiempo.

 

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

 

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

 

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

 

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

 

pc260176-e1484512653939

 

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Los Suaves – Siempre Igual

Cuando apagó el despertador, llevaba varios minutos con los ojos abiertos. Odiaba tener que levantarse para ir a atrabajar. Odiaba su trabajo. Odiaba a su jefe. Odiaba su vida. Se vistió y fue al baño. No era feliz. Cada mañana frente al espejo, mientras se cepillaba los dientes, veía su rostro somnoliento, los ojos ligeramente achinados todavía por el sueño, se preguntaba por que había tenido tan mala suerte en la vida. Escupió el agua, aclaro el cepillo y mirándose de nuevo en el espejo se espetó así mismo un ¡Vaya mierda! y apagó la luz. Salió de casa cerrando la puerta tras de si.

Mis colegas blogueros

Hace unas semanas Alex en su blog Rocktelegram se deshizo en halagos con nuestro invitado de hoy y yo no voy a ser menos.

Mago de las palabras, arqueólogo musical o Indiana Jones del rock han sido algunos de los nombres con los que he bautizado a Raúl, responsable de La Guitarra de las Musas, un blog del que admiro y envidio muchas cosas. Siempre aprendemos cosas interesantes en su blog. Desde las historias que hay detrás de las canciones, a versiones de clásicos atemporales o descubrimientos, que también los hay, que nunca se conoce todo. Descubrí su blog como tantos otros, por casualidad, no recuerdo si comentó él primero en Mentalparadise o yo en el suyo, el caso es que desde entonces ha sido uno de mis más fieles seguidores.

Si habría que ponerle un pero sería su gusto por Joaquín Sabina (esto es una chanza que se ha quedado por los siglos de los siglos). Casi todos conocéis a Raúl, si hay algún despistado no sabéis lo que os estáis perdiendo.

Os animo a que descubráis las mágicas palabras del amigo Raúl y que mejor que hacerlo con esta sempblanza musical a través de cinco canciones que marcaron su camino musical desde la adolescencia hasta la actualidad. No os lo perdáis. 

 

Como ya os comenté hace unos días, esta web ha cumplido su segundo año en la blogosfera. Para celebrarlo me he liado la manta a la cabeza y he tratado de rescatar una idea que ya puso en funcionami…

Origen: Las Cinco Canciones de Raúl (I): “Hotel California” (Eagles)