Lazy – Deep Purple

Este es un blog de música y recuerdos. Hoy hace dos años que murió mi padre y me apetece recordarle aquí (otra vez). Parte de esta entrada nació a raíz de un comentario en el blog de mi buen amigo Alex de Rocktelegram.

Mi padre era un manitas, habilidad que yo he heredado, creo que ya lo he comentado en alguna ocasión. Tuve varios equipos de música que me los hizo él ya que era un crack para la electrónica. El plato era de la marca Dual, y el ampli lo montaba meticulosamente uniendo resistencias, electrodos, diodos y soldando potenciómetros de volumen, agudos y graves, Uno de esos amplis cuando dejé de usarlo lo utilizamos como amplificador de guitarra un día que se estropeó uno del grupo.

Eso si, su equipo de música era comprado. No era tonto ni na el tío. A mi padre no le gustaban los equipos compactos, “eso no vale para nada” decía y siempre tuvo equipos de música con elementos separados, pero como era muy raro escogía según él, lo mejor de cada casa. El ampli, un Bettor, la pletina una Sony, también tuvo una Pionner, el sintonizador, Pionner también después de probar varios más, y el plato un Sanyo. ¡ojo! con aguja de diamante. Esto a mi personalmente me impresionaba y me preguntaba cuanto había podido costar esa maravilla con un diamante incrustado en la capsula electromagnética y con unas curiosas luces anaranjadas, estroboscópicas me dijo mi padre que se llamaban y que tenían el efecto de girar unas en la dirección de las agujas del reloj y otras en dirección inversa, quedando unas fijas dentro de un pequeño cuadrado. La que se quedaban fijas marcaban la velocidad exacta a la que debía girar el plato, y que yo miraba embelesado por si se movían para corregirlas con una pequeña rueda. Lo que no se compró jamás fueron unos bafles. Siempre se los hizo él al igual que los míos. De madera de pino o arce, cuanto más rígida la madera mejor,  hasta que un día, “mira Salva”, me dijo orgulloso sosteniendo una tabla de madera oscura mientras con los nudillos de la otra mano golpeaba, cloc, cloc, cloc, “auténtica madera de la Guinea. La mejor para hacer bafles”. En su pequeño taller casero se apilaban un montón de tablas que una vez construidas forraba de fibra de vidrio para darle mejor sonoridad. Y los altavoces, Roselson por supuesto, lo mejor. De pistón libre, válgame Dios. Y los de agudos de doble bobina porque sino suenan menos que un pedo. Es que mi padre se flipaba mucho. No se de donde coño sacaba esa información. Un día llegó a casa, desmontó todo los bafles y los altavoces de medios, los introdujo en cazuelas de las de hacer la comida, unas pequeñas que se adaptaban al tamaño exacto de los altavoces y luego las atornilló a la madera. “Como suena ahora eh Salva” mientras Glenn Miller atronaba en el salón de casa. Yo asentía sin notar la diferencia. Luego se construyó un juego de luces como los de las discotecas. Luces psicodelicas las llamaba y aquello ya era el acabose.

Recuerdo que cuando íbamos a probar los últimos altavoces que me construyó, me decidí por el Lazy de Deep Purple en la versión de Machine Head, Aunque me flipaba la versión en directo de Made in Japan, esta de estudio tenía un sonido limpísimo y se podían apreciar todos los matices. El bajo de Glover, la batería de Paice, la guitarra de Blackmore y el Hammond de Lord verdadero protagonista de esta canción. Lo puse en el plato, nos sentamos en el sofá de mi cuarto y disfrutamos de esa mezcla de jazz rock que nos hizo cómplices a lo largo de los más de siete minutos de duración, mientras mi padre decía, “como suena esa guitarra. Dale caña Salva, que no se van a romper (los altavoces).

De mis equipos caseros, que eso si, sonaban de miedo, la verdad es que mi padre tenía mucha mano y bastante idea para estas cosas, pasé a comprar mi propio equipo que jubilé con los años. Ahora tengo un Sony, por módulos, heredé de mi padre manía a los equipos compactos, que suena de cojones a pesar de que los bafles no son ni de madera de la Guinea ni los altavoces de medios están metidos en una cazuela.

Cinco canciones que cambiaron la vida a….Gabby – 6

Toca decir adiós a Gabby, su avión sale ya aunque espero que nos vuelva a visitar la próxima ocasión, Seguro que habrá más oportunidades.

Cuando reté a los tres blogeros para que compartieran los cinco conciertos de su vida, pensé en Gabby ya que dos de sus canciones le traían recuerdos de sendos conciertos. La de ayer con Stratovarius y su coqueteo con el gas pimienta y el de hoy de la mano de los mexicanos Luzbel pioneros en su país en este género. Sobre el nombre de la banda me parece oportuno abrir un parentesis y hablar de una las estatuas más imponentes y misteriosas de Madrid. Yo quedé sobrecogido con la fuerza que transmite. Me refiero a la estatua del Ángel caído situada en el parque del Buen Retiro y que corona la fuente diseñada por José Urioste y es obra del escultor madrileño Ricardo Bellver.

ángel Caido El Retiro

Según la tradición cristiana un ángel caído es un ángel que ha sido expulsado del cielo por desobedecer o rebelarse contra Dios. Son ángeles caídos: Grigori, Lucifer, Lilith, Mefistófeles, Semyazza y Belial aunque el más conocido es Lucifer que traducido  significa reluciente, brillante o portador de la luz. Pero desde que se opuso a las ordenes de Dios,  pasó a denominarse Satanás o Satán, aunque este nombre significa oponente o adversario, también existe la denominación de Luzbel que significa “Luz Bella”.

Luzbel es el único personaje que aparece en el monumento, a excepción de la serpiente, que representa el pecado de la soberbia y que puede contemplarse enroscada en su brazo, pierna y torso. De esta forma lo inmoviliza y vencido, es  expulsando del Paraíso y arrojando al infierno. Desde el punto de vista esotérico, Luzbel o Lucifer simboliza el conocimiento de lo arcano. Es el encargado de portar la luz. Lucifer se asocia al mito griego de Prometeo, que sustrajo el fuego de los dioses para acercarlo a los hombres.

La Glorieta del Ángel Caído se encuentra a una altitud topográfica oficial de 666 metros sobre el nivel del mar. Esta coincidencia con el llamado Número de la Bestia, hizo que en los años 30 y 40 del pasado siglo el monumento del Ángel Caído fuese lugar de reunión de sectas satánicas, aquelarres y otro tipo de actos esotéricos, motivo por el que llegó a peligrar su existencia y se planteó su retirada del Retiro. La Iglesia mostró su descontento por la implantación de la escultura y lo que significaba, pero el Ángel Caído perdura con el paso de los años.

Personalmente me recuerda a Laoconte y sus hijos (por la torsión del cuerpo y las serpientes enroscadas alrededor de él) de la que en la escuela de artes teníamos una reproducción a tamaño natural de la misma. Años más tarde disfruté del original en los Museos Vaticanos.

Comparando el punto erótico festivo del recuerdo de hoy de Gabby, en un concierto de Pantera, la sensacional banda del malogrado Dimebag Darrel, su bajista Rex Darrel antes de la actuación, cuando frente al escenario nos congregabamos un puñado de aficionados, salió a saludar a la peña “mira que majo” pensamos y en esto se da la vuelta, se baja los pantalones y nos dedica un calvo jajajaja. Por lo demás un concierto de diez. Actuaban de teloneros de Judas Priest junto a los canadienses Annihilator.

Luzbel – El Ángel de la lujuria.

“Esta canción me recuerda tantas cosas, días, conciertos, salidas, pero en especial recuerdo un concierto que brindó esta banda en la capital, el vocalista Arturo Huizar realizó un acto enfrente de todos (no paro de reírme al recordarlo) traía una acompañante y hasta la fecha no sé si era su esposa, novia o lo que fuera, pero al cantar la canción “El ángel de la lujuria” Arturo bajó la blusa de su acompañante y empezó a besar sus pechos jajajaj fue asqueroso jajajajaja pero bueno le dio ambiente a la canción, no lo negaré.

Agradezco a Salva por esta bonita dinámica, será interesante leer las experiencias de los demás, por mi parte tengo muchas canciones que me recuerdan a personas, momentos y demás, pero estas 5 son las que están marcadas de por vida.”

Buenas noches Mentalparadisian@s – The White Buffalo

OB-YH975_whiteb_E_20130725091006

Muchas de las canciones de The White Buffalo se pudieron disfrutar en la serie Sons of Anarchy. Desde versiones de clásicos de siempre como The House of Rising Sun a temas propios como este con el que cerramos la semana. He de confesar que la primera vez, bueno, y la segunda también que escuché esta canción los ojos se me pusieron vidriosos y no hay vez que la escuche que los pelos no se me pongan como escarpias. Si esto no os emociona, cierro el blog. 

Buenas noches y buen finde.

Recuerdos de mi infancia – 3

Tere Etayo y Salvador Guillén-1959

Mis padres en 1957


El domingo cumplo 48 años, que se dice pronto ¡48! Ese 26 de abril de 1967, el del verano del amor y el festival de Monterrey, mis padres, Salva y Tere, después de varios intentos fallidos atinaron y me tuvieron a mí. Lo he dicho muchas veces, no tengo nada que reprochar a mis padres. Las quejas de una lejana adolescencia parecen un sinsentido cuando echamos la vista atrás y afloran los recuerdos, esos momentos mágicos que no hay que olvidar y que cuando el almanaque de tu vida comienza a adelgazar, se hacen cada vez más presentes.

Recuerdos en estos papeles virtuales he dejado unos cuantos: Recuerdo de infancia, anecdotarios, recuerdos de mis padres y en un día tan señalado como hoy no podía dejar pasar por alto la ocasión y compartir con vosotros dos de los momentos, no diría que más felices de mi vida pero si que son de los que con más cariño guardo en mi memoria, que por el momento parece estar perfectamente amueblada.

Si de mi padre el recuerdo mas vivo es el de su sentido del humor, de mi madre mis recuerdos de infancia tienen olor a hospital. Hubo una época o así lo recuerdo yo, en que por una cosa u otra siempre estaba ingresada.

Una de esas ocasiones fueron las navidades de pongamos una fecha al azar, 1973/74, yo era muy pequeño y mi madre estaba ingresada por un problema renal. Mi hermana y yo estábamos en casa de mis abuelos preparando la que para mi iba a ser la Noche Buena más triste de mi corta vida. Mi abuela estaba preparando la cena en la cocina económica, esas viejas planchas de hierro fundido que a base de leña o carbón, configuraba el centro de la vida de una familia normal de los 70. Servían para todo: Calentaban la casa, el agua para el baño y eran ideales para reciclar los desperdicios. 

El timbre de la puerta sonó inesparadamente, “Nene, abre la puerta” dijo mi abuela. Al hacerlo me quedé paralizado. Delante de mi, perfectamente peinada, con su trenca azul turquesa, estaba mi madre. Yo no sabía que hacer. Si reír, llorar o salir corriendo. Me abracé a ella y creo que no me separé de mi madre en toda la noche. Le habían dejado salir y tenía que regresar después del día de navidad. Evidentemente mis abuelos y mi hermana estaban al corriente pero no me habían dicho nada.

Esa imagen de mi madre en la puerta delante de mi aquella lejana Noche Buena la recordaré siempre.

Otro de los grandes recuerdos familiares, tiene como escenario la mesa de la cocina del viejo piso de la calle Santa Isabel en donde vivimos hasta que tuve 18 años. En casa todas las decisiones se tomaban de común acuerdo, al menos aquellas en las que nosotros podíamos opinar. “Vamos a sentarnos” decía mi padre. Y la mesa de la cocina era testigo de esas decisiones: Si cambiabamos de tele, adonde iríamos ese verano de vacaciones o si preferíamos moqueta o sintasol. Sentados en aquella mesa, recibimos nuestra primera lección de democracia

Esa mesa también estaba presente en uno de los ritos que con más cariño guardo en mi memoria. El reparto de la paga de beneficios. Un poco antes del verano y antes de cobrar la extra de vacaciones mi padre recibia una paga de beneficios. En aquellos tiempos las nominas no se llevaban demasiado y el sueldo se entregaba en un sobre. Mi padre nos llamaba a reunión y sabiendo lo que  nos esperaba, con una mezcla de impaciencia y con los nervios a flor de piel mi padre comenzaba el reparto. Del sobre color sepia extraía un billete de quinientas pesetas con Ignacio Zuloaga como convidado de piedra “Este para mamá” nosotros mirábamos con ojos desorbitados el billete que parecía recién salido de fábrica.

“Este para Mayte” y mi padre deslizaba un billete marrón con la atractiva efigie de Gustavo Adolfo Becquer para mi hermana ¡Cien pesetas! “Y este para tí” ¡otras cien pelas! Y vuelta a empezar, quinientas pesetas para mi madre y cien para mi hermana y cien para mi. Al final tenía un fajo con diez billetes de cien pesetas que eran una autentica fortuna para una chaval de ocho, nueve…diez años.

No se cuando comenzó ese ritual, solo se que cuando los sobres desaparecieron y mi padre empezó a cobrar a través del banco no volvimos  a hacerlo. También éramos más mayores y empezámos a comprender el verdadero valor del dinero.

Esos dos son solo algunos de los muchos recuerdos que guardo en el trastero de mi memoria.

Cuando revivo estos recuerdos no puedo evitar esbozar una sonrisa y siento un poco lo que cantaba Camilo Sesto en una de las canciones favoritas de mi padre “Algo de mi se va muriendo”

Cinco canciones que cambiaron la vida a….Gabby – 5

Los recuerdos de Gabby con su canción de hoy buen podrían formar parte de esos conciertos de tu vida a los que nos ha retado Juanlu.

Por mi parte, el primer contacto que tuve con la música de Stratovarius fue hace mucho gracias a mi prima Vanessa que me dejó Destiny, todo un discazo. Hace unos meses y con el Nothing Else Matters de fondo me comentó si no iba a dedicar una entrada en Mentalparadise a Stratovarius. Generalmente suelo hablar de bandas que me gustan mucho y no es el caso de los Strato. Me gustan y punto. Pero no me matan. De todas formas Vanessa te dedico esta entrada.

stratovarius-stratovarius-frontal

Stratovarius – The Kiss of Judas

“Esta canción en especial me recuerda cuando salí de un concierto de Stratovarius hace unos años, y afuera parecía que había pasado una estampida. Policías y chicos se había agarrado a piedras, palos, y demás. Cuando salí tuve una reacción de asombro y aspiré profundamente gas pimienta que estaba regado en el ambiente jajajaja no podía parar de toser jajajajaja ahora me da mucha risa cuando lo recuerdo pero en el momento me asusté mucho.”

Buenos días Mentalparadisian@s – Accept – Blind Rage

Por fin es viernes. Nos despedimos de los alemanes Accept con la misma energía con la iniciamos la semana. Este  Final Journey cierra el disco con un impresionante tramo final neoclásico inspirado en Edvard Grieg y su Peer Gynt.

¡Sujetaros fuerte que esto es heavy de cojones!

Cinco canciones que cambiaron la vida a….Gabby – 4

Uno de los mayores éxitos del rock español esta cantado en inglés. En 1966 Los Bravos y su Black is Black rompieron moldes en todo el mundo. La canción debutó en el puesto número 100 del Billboard Hot 100 Singles Chart en EE.UU. escalando hasta el cuarto puesto en pocos meses y llegando al segundo puesto en el Reino Unido. 

En España se despacharon cerca de dos millones de copias, siendo todo un clásico del rock español y referencia de la década de los 60’s consiguiendo así el primer grupo nacional en lograr fama y tener un éxito musical fuera de su país. Perooo….Según Ángel Casas en su libro “45 revoluciones en España”, solo la voz de Mike Kogel, Mike Kennedy en su carrera en solitario y los coros pertenecen a la banda. Tras firmar contrato con la discografica Decca, pusieron rumbo a Inglaterra para grabar sus canciones. Una vez en el estudio y debido a la presión de los Sindicatos de Músicos los miembros de la banda fueron sustituidos por músicos de sesión con el fin de generar trabajo a todos aquellos súbditos ingleses cuyo fin era hacer y crear música. En ese mismo libro, Ángel Casas apunta que entre los músicos contratados para grabar Black is Black, había un joven guitarrista llamado Jimmy Page, aunque este detalle jamás ha sido confirmado ni desmentido por ningún miembro de Los Bravos. No así el propio interesado como veremos más adelante.
Sobre Page también se ha rumoreado sobre su participación en el clásico de los Kinks “You Really Got me”, aunque Dave Davies se ha encargado en varias ocasiones de desmentir el echo: “Yo, Dave Davies, inventé el sonido de la guitarra distorsionada y toqué el solo de ‘You Really Got Me’ y Ray Davies tocó la guitarra rítmica. Nunca utilizamos a NINGÚN otro guitarrista en los éxitos de los Kinks”. Por su parte Jimmy Page si que grabo algunos riffs en el disco de Kinks pero negó en la BBC que fuera el quién tocara el solo de la mítica canción: “En verdad no hice mucho en los discos de los Kinks. Sé que hice un par de riffs en su álbum, pero no puedo recordar cuáles. Sé que Ray no aprobaba mi presencia. Los Kinks no me querían allí cuando grabaron. Fue idea de Shel Talmy (el productor)”.
Volviendo a Black is Black y preguntado sobre el asunto en una entrevista con el diario El Pais, Jimmy Page parece que harto del tema responde de forma poco elegante: “¿Que si toqué en el Black is Black de Los Bravos? No me suena. De todas formas, yo no quisiera que se me recordara por un trabajo tan poco estimulante como ese. Tocar en el estudio era como fichar en una oficina. De las nueve a las doce, con una cantante. De la una a las tres, con un grupo. Por la tarde, con una orquesta. Muchas veces, ni sabíamos el nombre de la canción… ¡o del artista!”. Leyenda urbana del rock o realidad, el caso es que Black is Black, opiniones de Page aparte, es una canción que ha pasado por méritos propios a la historia del rock español.

Y ahora si. Le toca el turno a Gabby.

“Esta canción es muy especial para mi. Me recuerda a un jefe que tuve y que fue el mejor que he conocido hasta el momento (Mencionar que le encanta esta canción, cuando escuchó que a mi también nos hicimos muy buenos amigos hasta el día de hoy) al igual que un compañero de trabajo, nos divertíamos mucho escuchando música mientras trabajábamos los sábados por la mañana en la oficina, esos días eran de viento y un color muy bonito en el cielo, casi similar a estos días de noviembre.”

Cinco canciones que cambiaron la vida a….Gabby – 3

La muerte de un ser querido vuelve a estar presente en esta sección. Esta vez en los recuerdos de Gabby. La historia parece sacada del más suculento folletin pero en lugar de lamer sus propias heridas Gabby le dio la vuelta al asunto y decidió tirar de optimismo. 

Nos sorprende con un cambio de estilo y una artista y una canción que particularmente me encantan.

Thank You- Dido

“Aunque esta canción no tiene nada que ver con mi género favorito, si que me trae recuerdos. El principio del 2000 por ahí más o menos, vivía gran parte del tiempo en la casa de mi abuela. Era una casa grande, hermosa, llena de alegría y de flores, corríamos con mis hermanos y con el primer perrito que tuvimos “Spike”. Era negro con blanco, muy bonito, y un día para otro regresé a casa después de estudiar y me dijeron que lo habían regalado, fue muy duro. Pasaron unos 3 años y el banco nos quitó la casa, aún sentía la ausencia de Spike y mi bisabuela murió. Aunque fueron días muy tristes, después de todo eso pensaba que no recordar nada me haría estar mejor y no podía estar más equivocada. Así que decidí recordarlo todo con alegría y no con ganas de volverlo a vivir sino más bien por saber que lo viví. Aún escucho esta canción de vez en cuando.”